Historia del Pasado

Legado - Partida 1

Las Regiones Desconocidas

Mara Forma, Eidan Crayn, Endelas, Kafee Saar y la hermana de Eidan forman parte de una célula rebelde que opera desde la Exelion, un pequeño transporte de clase 720, a la que se le encarga la misión de recoger a alguien en Dantooine. Tras aterrizar en el punto de encuentro sin problemas, se encuentran a dos hombres corriendo desesperadamente hacia la nave —uno de ellos con uniforme de oficial imperial y el otro vestido de negro, con capa y guantes— perseguidos por un par de soldados de asalto imperiales seguido de todo un batallón a cierta distancia. Sin tiempo que perder, y sin saber realmente si eran ellos a por quienes venían, rescatan a los dos sospechosos acosados por el fuego de bláster, y Endelas les ata para interrogarles mientras Eidan despega y se aleja de la superficie, con Mara realizando ya los cálculos de salto al hiperespacio. Tras comprobar que se encuentra estable tras haber sido alcanzado por un bláster de repetición, Endelas le pide al oficial sus nombres, y éste se identifica como Raf, coronel y comandante imperial bajo las órdenes de Vor’en, el hombre que le acompañaba. Además, Endelas descubre un sable de luz cuando registra a Vor’en, pero decide guardárselo y no decir nada de momento. Mientras tanto la tripulación está lejos de encontrarse a salvo, ya que un destructor estelar imperial se acerca desde el otro lado del planeta enviando escuadrones de cazas TIE hacia la nave, que pronto se encuentra realizando maniobras evasivas para evitar ser alcanzada por los disparos de otros dos TIE que patrullaban la órbita de Dantooine en ese área. No sin antes recibir daños importantes, la Exelion consigue finalmente realizar un salto rumbo a Alderaan.

Cuando Eidan puede por fin alejarse de los mandos de la nave y dirigirse al interior, pregunta a Vor’en su identidad, ya que éste había sido colocado en el puesto de sensores para ayudar en lo que pudiera. Tras confirmar que sí eran ellos a quienes iban a recoger, Endelas devuelve a Vor’en su sable de luz, se tiene una conversación sobre las razones que les han llevado a la situación actual, y averiguan que Raf era amigo de la infancia de Mara y se había enrolado en el Imperio para tratar de cambiarlo desde dentro, y que justo antes de su actual deserción estaba destinado a ese destructor estelar, nombrado Cazador y dedicado a exterminar todo lo relacionado con los Jedi. Esto despierta recelos en Eirion y su hermana, pero ésta se queda cuidando de Raf mientras Mara llama al resto a la cabina para ponerles al tanto de las órdenes: deben escoltar a Vor’en a Alderaan y allí se reunirá con otra persona de gran importancia para la Rebelión. Los presentes, especialmente Eidan, se dan cuenta de que Mara está ocultando algo, y tras preguntarle directamente acaba cediendo. No quería decirlo porque Eidan y su hermana estaban ahí y sabe que el tema les afecta… pero el contacto con el que se va a reunir es el héroe de las Guerras Clon y Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi, que al parecer había sobrevivido hasta entonces. A Vor’en la identidad de quien se reunirá con él le pilla tan de sorpresa como a los demás, y afirma que él no le conocía anteriormente.

Cuando llegan a Alderaan, sin embargo, se encuentran en mitad de un campo de asteroides en el lugar que ocuparía el planeta, y la nave recibe algo de daño adicional antes de salir del mismo. Desolados y sin saber qué hacer, y sin rastros de otras naves en las cercanías, la tripulación está decidiendo contactar con la Alianza cuando el Cazador sale del hiperespacio en mitad del campo de asteroides. Éste empieza inmediatamente a abrirse paso a través del mismo en dirección a la Exelion, cuando Eirion (a la vez que su hermana) percibe una perturbación menor en la Fuerza, y ve cómo Vor’en se lleva la mano a la cabeza, como ausente, para justo después ir al ordenador, introducir unas coordenadas y hacer que la nave salte al hiperespacio sin ningún tipo de cálculo de astronavegación cuando el destructor ya salía de la peligrosa región de rocas. La primera reacción de todos es mirar a Mara, que parece bastante enojada con Vor’en. Cuando Eidan le pregunta, éste afirma que no sabe a dónde se dirigen en concreto, pero se trata de algún lugar de las Regiones Desconocidas. Entre las reacciones de sorpresa y horror, y mientras Kafee apunta con su arma a Vor’en pidiendo explicaciones a Mara, ésta explica que no sabe por qué nos manda allí, pero que las instrucciones de Mon Mothma fueron claras: para sorpresa de Vor’en, él era ahora su oficial superior y el grupo tendría ahora una nueva misión prioritaria consistente en encontrar a su padre.

Así llegan a un planeta afortunadamente habitado por humanos que comerciaban hablando en básico, donde para reabastecer y reparar la nave deberían conseguir también dinero. De modo que tras ayudar a algunas personas del espaciopuerto donde aterrizan y consiguen así algo de información y evitar pagar los precios prohibitivos por los alimentos en aquel lugar, deciden ir a las ruinas de una antigua ciudad en la jungla por la que estaban interesados tanto un erudito que pasaba por el pueblo como una especie de cazarrecompensas twi’lek (llamado Anoon) que buscaba aventureros para adentrarse en la tumba del rey que habitó la ciudad hace siglos. Cuando llegan, aceptan 5000 créditos del twi’lek como adelanto por entrar ahí, y otros 5000 si consiguen salir y traerle cualquier objeto o artefacto que haya dentro. Los tres miembros del equipo que él estaba esperando cuando llegaron aún no habían salido de la tumba, pero pensando que correrían mejor suerte, el grupo de personajes acepta.

Dentro tienen que enfrentarse a arañas gigantes, trampas de fuego, hielo y sonido, y estatuas y droides que les atacan, para llegar al protegido sarcófago del rey. En estos momentos ya se ha visto que de los tres miembros del primer equipo, de la especie chiss, sólo ha sobrevivido una mujer que permanece malherida, y además Vor’en está entrenado en la Fuerza, es capaz de fundir hielo y lanzar rayos con las manos y empuña un sable de luz rojo. Además, es muy probable que el rey enterrado en aquel lugar estuviera relacionado con los Sith, y en su tumba se encuentra un artefacto que es identificado como un holocrón. Al salir, y dado que la situación de los jedi y la rebelión en la galaxia es muy precaria, deciden ocultarle el artefacto a Anoon, que no se deja engañar, exigiendo su entrega. Tras un intercambio de disparos en el que casi acaba muerto de no ser por la intervención de Endelas, se le deja inconsciente y se decide llevar a la chiss herida con ellos de vuelta al pueblo. Sin embargo los planes de ella son distintos: un aviso con su comunicador de muñeca basta para que una nave chiss llena de soldados se aproxime y aterrice frente a ellos. Un oficial superior, tras la mutua desconfianza, decide explicarles que debe utilizar el artefacto para estudiar todo lo posible de esos misteriosos “usuarios de la Fuerza”, debido a que están teniendo problemas con un imperio expansionista Sith en las Regiones Desconocidas. Sin embargo sus hombres no han podido activarlo. Al averiguar que los jugadores son usuarios de la Fuerza, y como la mujer a la que habían rescatado era su hija, el chiss decide llegar a un acuerdo y permitir que se queden con holocrón, pero a cambio de toda la información que puedan obtener sobre él y sobre la Fuerza en general, y con las condiciones de que el grupo de héroes no salga de las Regiones Desconocidas sin su autorización y acuda a su servicio cuando sean requeridos. A pesar de que la situación en la galaxia es preocupante y la rebelión necesita ayuda, los personajes deciden aceptar esta petición. Al fin y al cabo no les queda otra alternativa.

Por DarkSapiens

Comments

DarkSapiens

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.